El triple filtro de Sócrates

“En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

– ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

– Espera un minuto –replicó Sócrates–. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.

– ¿Triple filtro?

– Correcto –continuó Sócrates–. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

– No –dijo el hombre–, realmente solo escuché sobre eso y...

– Bien –dijo Sócrates–. Entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

– No, por el contrario...

– Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro el filtro de la utilidad: ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?

– No, la verdad que no.

– Bien –concluyó Sócrates–, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?”

He sido incapaz de encontrar al autor de este relato, si lo buscas en Google "triple filtro socrates "encontrarás más de 5.000 entradas. No obstante me ha parecido un curioso antídoto para aquellas conversaciones que siempre empiezan por: "No se lo digas a nadie pero..." o "Todavía no es oficial pero me acaban de decir que..."

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Sir Edmund Hillary

“...y con enorme alegría me dí cuenta de que estabamos en la cima del monte Everest y que el mundo entero estaba a nuestros pies.
Aun pasados 50 años, recuerdo perfectamente la sensación de satisfacción. No pensé en las consecuencias que el ascenso tendría en el mundo en general, ni siquiera en los cambios que implicaría en la vida. Habíamos tenido éxito en una empresa en la que muchos otros escaladores había fracasado y eso, por si sólo, ya era mucho.”

(Edmund Hillary, 1919-2008)

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Bart-olución

“No debo instigar a la revolución.” (Bart Simpson)

Esta es una de las frases que Bart escribe en la pizarra mientras está castigado en el inicio del episodio «Los blues de Mona Lisa» emitido originalmente el 11 de febrero de 1990. Estas son otras perlas de las que Bart ha dejado para la posteridad al inicio de cada episodio.


Los ruidos divertidos no son divertidos.
Mi maestra no tiene lepra.
Mis deberes no fueron robados por un hombre manco.
No debo enterrar al chico nuevo.
No deben mezclarse los explosivos y el colegio.
No debo comer cosas por dinero.

Debo terminar lo que empie...
El gas neurotóxico no es un juguete.
Elvis no ha resucitado.
Este castigo no es ni aburrido ni inútil.

No vi nada extraño en la sala de profesores.
Para un simulacro de fuego no hay que hacer fuego.
Bob Esponja no es un método anticonceptivo.
Los alienígenas no robaron mi cerebro.

"El Presidente lo hizo" no es excusa.
No descargaré ilegalmente esta película.
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Mi despiado manifiesto

“¿Queréis ganar? Tomad nota. Yo me guío por tres reglas muy sencillas: Mi despiadado manifiesto. Estas reglas rigen todas las decisiones que tomo en un caso. Regla número uno: «Un juicio es la guerra y perder es la muerte». Regla número dos: «La verdad es relativa», escoged la que más os convenga. Regla número tres: «En un juicio con jurado sólo hay doce opiniones que importan».

(Sebastián Stark, interpretado por James Woods, en el capítulo piloto de «Shark» dirigido por Spike Lee)
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El paradigma de los 5 monos

“Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.

Cuando uno de los monos subía la escalera para agarrar los plátanos los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que se quedaban en el suelo.


Pasado algún tiempo, los monos aprendieron la relación entre la escalera y el agua, de modo que cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos.


Después de haberse repetido varias veces la experiencia, ningún mono osaba subir la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.

Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro nuevo.

Lo primero que hizo el mono novato nada más ver los plátanos fue subir la escalera. Los otros, rápidamente, le bajaron y le pegaron antes de que saliera el agua fría sobre ellos.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo nunca más subió por la escalera.

Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo con el que entró en su lugar.

El primer sustituido participó con especial entusiasmo en la paliza al nuevo.

Un tercero fue cambiado, y se repitió el suceso.

El cuarto, y finalmente el quinto de los monos originales fueron sustituidos también por otros nuevos.

Los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, a pesar de no haber recibido nunca una ducha de agua fría, continuaban golpeando a aquél que intentaba llegar hasta los plátanos.

Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta: «No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así».”



(Visto en «Microsiervos», y escuchado en cualquier curso, seminario o training sobre Gestión del cambio que se precie)
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Disfruta del momento

“Sólo juega. Diviértete. Disfruta del juego” (Michael Jordan)

“Tienes que olvidarlo todo, Neo. El miedo, la duda y la incredulidad. Libera
tu mente.”

(Morpheo en « Matrix », escrita y dirigida por Larry & Andy Wachowski)

“La cosa más importante a hacer es relajarse y dejar que tu talento haga el trabajo.” (Charles «Fat» Barkley)
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